¿QUIENES FUERON LOS PERDIDOS?
Los extraños caminos de Dios.
Diciembre 31 del 2010.
Del anecdotario familiar recojo algunas anécdotas que juzgo pasajes interesantes de mi niñez, porque hablan de mi persona cuando todavía no sabia hablar y siguen platicándose hoy medio siglo después en la sobremesa, cuando viene al caso, sobre todo cuando hay visitas con quien quieren lucir la curiosita figura infantil de aquel niño que fui yo.
Estos 6 pasajes de mi niñez referidos toda la vida como “anécdotas graciosas” que relatare a continuación de las muchas por supuesto en mi haber, como cualquier otra persona como yo, no solamente de mi precoz niñez, marcan ya sin duda alguna al genio y a la figura de un niño de entre los 5 y 7 años de edad a fines de los 40’s y principios de los 50’s del siglo pasado o sea el siglo XX.
DE LA PRIMERA, YO NO ME ACUERDO MUY BIEN PERO, PLATICABA MI SEÑOR PADRE, QUE HABIENDO INAUGURADO EL PRESIDENTE DE LA REPUBLICA MIGUEL ALEMAN, LA PLANTA DESHIDRATADORA QUE LLEVO SU NOMBRE, PARA BENEFICIO DE LOS ENTONCES PRODUCTORES DE CHILE DEL VALLE DE AGUASCALIENTES, ESTANDO ÈL EN EL PRESIDIUM JUNTO CON OTROS LUGAREÑOS, APARECI DE PRONTO YO SALUDANDO DE MANO (Desde entonces, he saludado de mano a todos los Presidentes excèpto a los Adolfos, a de La Madrid, Zedillo y a Calderòn) AL PRESIDENTE ALEMAN PORQUE SEGURAMENTE VI COMO LO HACIAN TODOS LOS DEMAS PROVOCANDO EN EL PUBLICO, UN ALEGRE SUSURRO DE RISAS Y VOCES.
De la segunda, en mi estancia en el Kínder Garden, lo único que yo recuerdo es haber estado jugando solo, sentado en un petate, castigado en el patio de aquel plantel seguramente por no compartir “la razón” que aduciría la educadora en algún tema de interés social y/o dándoles obedientemente a los conejos de mi lonchera, bordada con mi nombre, su contenido que generalmente era un manzana o un plátano también en castigo por oponerme a que se me escamoteara mi razonamiento político incomprensible para la docente jijiji.
De la segunda, en mi estancia en el Kínder Garden, lo único que yo recuerdo es haber estado jugando solo, sentado en un petate, castigado en el patio de aquel plantel seguramente por no compartir “la razón” que aduciría la educadora en algún tema de interés social y/o dándoles obedientemente a los conejos de mi lonchera, bordada con mi nombre, su contenido que generalmente era un manzana o un plátano también en castigo por oponerme a que se me escamoteara mi razonamiento político incomprensible para la docente jijiji.
De la tercera, platica mi Madre que, de compras acompañada ella por mi hermano mayor y yo de pronto, mi hermano que a la guisa debió tener 9 años de edad es decir 4 años mayor que yo, le preguntó después de haber visto una cesta con huevos en un puesto de algún marchante en el Mercado Terán, que por donde ponían los huevos las gallinas y yo, dice mi Madre –porque de ésta si no me acuerdo-, que ni tardo ni perezoso sin más, apenas sabiendo hablar, le respondí yo a mi hermanito seguramente sin comedimiento como sigue siendo atrozmente mi talante: “Pues por la cola menso” es decir, que no solamente lo ilustre sino que además no conforme con eso lo regañe por no saber tal cosa tan simple.
Esta otra, que de conocerse, no lo dudo ni tantito, tal vez la estuvieran también figurando hoy como una anécdota más, habla por si sola de que no es ésta ni son las otras unas anécdotas más de la hasta entonces mi embrionaria historia; pues, ésta se refiere, nada más ni nada menos que a mi primera experiencia sexual, a la edad de 6 años, cuando invité a 2 niñas de mi edad a introducirnos en un closet de mi casa para luego acariciarles sus nobles partes!!!!!!
Pero, no era yo siempre el de la iniciativa. También, platicaban las tías García con mucha gracia, que cuando encendieron las luces al término de una función de cine en el zaguán de su casa, donde habíamos una numerosa familia, Evelia que así se llamaba mi primita, me tenia con su brazo apersogado del cuello muy acarameladamente en un sillón de bejuco hmmm y ya de grande, como a los 10 o 12 años de edad viendo su mamá que cuando ella me veía llegar suspiraba, le explicaba que no sufriera porque estaba muy joven aún jejeje.
Pero, no era yo siempre el de la iniciativa. También, platicaban las tías García con mucha gracia, que cuando encendieron las luces al término de una función de cine en el zaguán de su casa, donde habíamos una numerosa familia, Evelia que así se llamaba mi primita, me tenia con su brazo apersogado del cuello muy acarameladamente en un sillón de bejuco hmmm y ya de grande, como a los 10 o 12 años de edad viendo su mamá que cuando ella me veía llegar suspiraba, le explicaba que no sufriera porque estaba muy joven aún jejeje.
Luego, se platica de una más, que tiene que ver con otro evento también a mi juicio sobresaliente, en tratándose de un niño de 7 años de edad, calificado siempre como anécdota curiosa, cuando “me perdí” en el jardín de la Plaza de Armas de mi ciudad natal a donde concurríamos las familias de la época para pasear y, “extraviado yo”, rodeado de aquella multitud dominguera, llegue solo sin llorar ni vacilar derechito por la calle correcta hasta mi casa.
Lamentablemente, para entonces, no se hablaba todavía de los niños precoces y mucho menos de la necesidad de una educación especial en ésos términos y solamente nos daban o unos duros reglazos en la escuela o uno que otro coscorron seguramente bien ganado en la casa pero, tuvimos en cambio, mis hermanos y yo, en nuestra recamara los 6 tomos de: "El libro de oro de los niños". El caso es que, por ello todavía hoy a fines del 2010, sentado en el banquillo de los acusados me siguen bromeando diciendo, que sigo perdido sosteniendo mis convicciones e ideas que no son como las de todos los demás concretadas de alguna manera al fin, en mi trabajo de 33 años: “PUNTO DE EQUILIBRIO DINAMICO” con el que participare en la Iniciativa México 2011. VER: http://iniciativamexicovirggilius.blogspot.com/ Y virggilius en YOUTUBE.
Luego ya en la mediana juventud para mi fortuna y la de todos, por esos antecedentes precoces, mi querida Madre de tiempo completo con solo la intuición de las mamás de entonces que a veces era suficiente estando siempre ahí, se empeño en ingresarnos a mi hermano menor y a mi al Colegio Marista donde nunca supe de segundos lugares en los deportes, que no fueron pocos los que practique, y en las competencias atléticas anuales donde siempre fui Capitán de alguno de los 2 equipos contendientes; y digo para mi fortuna y de los demás porque, si no hubiera sido por ése bendito deporte que felizmente cultivan los Hermanos Maristas en los muchachos, quien sabe que hubiera pasado con ese jovenzuelo flacucho de tales antecedentes precoces en la niñez; pues todas las energías sobradas las canalizaba felizmente a brincar y a correr fortaleciéndome para el futuro que después me enteré era incierto para todos nosotros y muy poco a estudiar dicho sea con toda honestidad; porque, excepcionalmente, andaba yo por los lugares medios de la clase y siempre estuve asegurado entre los últimos 10. Pero, eso no me hacia mella ni me hacia sentir mal, lo que me hacia sentir bien era el reconocimiento de mis compañeros, de mis padres y de mis maestros por ser muy bueno para jugar y ganar.
Luego ya en la mediana juventud para mi fortuna y la de todos, por esos antecedentes precoces, mi querida Madre de tiempo completo con solo la intuición de las mamás de entonces que a veces era suficiente estando siempre ahí, se empeño en ingresarnos a mi hermano menor y a mi al Colegio Marista donde nunca supe de segundos lugares en los deportes, que no fueron pocos los que practique, y en las competencias atléticas anuales donde siempre fui Capitán de alguno de los 2 equipos contendientes; y digo para mi fortuna y de los demás porque, si no hubiera sido por ése bendito deporte que felizmente cultivan los Hermanos Maristas en los muchachos, quien sabe que hubiera pasado con ese jovenzuelo flacucho de tales antecedentes precoces en la niñez; pues todas las energías sobradas las canalizaba felizmente a brincar y a correr fortaleciéndome para el futuro que después me enteré era incierto para todos nosotros y muy poco a estudiar dicho sea con toda honestidad; porque, excepcionalmente, andaba yo por los lugares medios de la clase y siempre estuve asegurado entre los últimos 10. Pero, eso no me hacia mella ni me hacia sentir mal, lo que me hacia sentir bien era el reconocimiento de mis compañeros, de mis padres y de mis maestros por ser muy bueno para jugar y ganar.
EL PERIODICO DE LA ÉPOCA “EL SOL DEL CENTRO” (1957), DICE COMO ENCABEZADO DE MI FOTO “Estrellas del futuro” Y AL PIE: Chamaco de trece años de edad. Juega en el eje de ataque –CENTRO DELANTERO- del equipo infantil Marista “A” llevando en su haber 23 goles. Cuenta con un buen toque de pelota y es una de las bases para que el equipo Azul del Instituto Aguascalientes en el torneo Peña Delicados de futbol haya dado el estirón que lo ha colocado en segundo lugar de la categoría infantil. Su dedicación en el deporte del balompié puede darle gloria con el tiempo, pues tiene facultades bastantes para llegar lejos., OTRO EJEMPLAR DE OTRA FECHA SUBRAYA: Los anotadores de la parte victoriosa fueron Virgilio Rodríguez con tres goles... EN LA CRONICA DE OTRO PARTIDO, RELATA: …Durón lo cabecea para dejar la esférica a merced de Virgilio Rodríguez que en buena forma anota el segundo gol local. EN OTRA FECHA MAS EL REPORTERO HRL, APUNTA: …y por los derrotados fue Virgilio Rodríguez el ejecutor del de la honra… EL MISMO PERIODICO EN OTRA FECHA, DESTACA: El precioso lote de trofeos enviados por el Instituto Nacional de la Juventud Mexicana, se entregó a los jugadores que tuvieron mejor actuación durante el campeonato siendo los premiados: …Virgilio Rodríguez del Maristas “A”…
Pero, luego a los 15, se empieza uno a dar cuenta del gusto sentido por las muchachas cuando se les toma de la mano y recuerdo un día que me presente, a la hora de la comida, cuando el resto de la familia estaba ya sentada en el comedor, sin la pelusa que para entonces había dejado de negrear arriba del labio superior de mi boca trompuda (Nicha, el primer dìa que ingreso a trabajar en la casa le pregunto a mi Mamà ¿Se pego el niño en su labio? jajaja No -dijo mi Madre- asì es) y mis padres, que fueron los primeros que se dieron cuenta de tan relevante hecho, no cesaron de sonreír discretamente en son de reconocimiento al hombrecito que se agregaba a la mesa ése día y yo también tímidamente por el anuncio al dejar mi pubertad. Y, entonces, las muchachas fueron mi prioridad tanto, que un día mi hermano mayor cocoreandome me pregunto qué que haría primero si mi Padre me encomendaba un asunto y en el camino me encontraba con una amiga, a lo cual yo le conteste que invitaría a la amiga para atender el asunto de mi papá jijiji para hacerlo enojar; conociendo desde tempranísima edad que, como a mi prima, les gustaba mi modo de ser y apariencia; de tal suerte que, de los encuentros con el sexo débil desde niño y con los habidos a lo largo de toda mi vida pudiera escribir un buen compendio que tal vez resultara interesante tratar como buen caballero que soy no de la cama redonda (Cuando profesionista mande hacer una cama redonda que se la quedo una de las amigas que tuve en Estado donde trabaje por primera vez) sino nada más sin memoria pero, no es el caso ni mi interés querer hacer alardes y gala de gran galán porque en realidad no era ningún Don Juan Tenorio ni nada por el estilo sino que solamente era yo un joven de los 50's , 60's ,70's y 80's atractivo, auténtico, genuino, sano, que por el deporte bien formado, en todos los sentidos (Mente sana en cuerpo sano), permitía a las niñas que se aproximaran a mi. Pero, lo que realmente me interesa y es el motivo reflexivo de éste pequeño ensayo autobiográfico es destacar, aunado a lo ya dicho de mi niñez, al tipo de ente que se estaba acrisolando para entonces en ésas décadas cruciales para las juventudes del mundo y qué, podía esperarse de ellas -de las juventudes medio siglo despues- y, en particular de él, en el futuro, con todas ésas cargas feno y genotípicas, fisiológicas y las de su historia personal adquiridas por la educación y valores de la época dados con el ejemplo probo en la casa por sus papás y, finalmente, su desenlace en el tiempo ante un escenario político-social que sigue siendo una incógnita brutal ¿Que fue lo que nos paso? ¿Cuando se nos difumino el camino? Es decir, en los umbrales del siglo XXI una sociedad global desconsolada y la culminacion en la dorada edad de un niño a todas luces despierto, inquieto, extrovertido, educado, siempre bien peinado, y bien vestido, obediente, reconocido e influenciado por la figura paterna, acostumbrado a ganar en buena lid, producto de sus facultades innatas sin la intervención de nadie o de cualquier otro agente que no fueran sus propias capacidades, siempre con iniciativas increíbles y sorprendentes como aquella de informarle a mi Padre cómo, a los 15 años de edad, producto de mis gestiones y ventas del residuo de uvas en el viñedo del rancho que hasta entonces se incorporaba al barbecho, obtuve un ingreso de 32 mil pesos de aquellos, en 2 semanas, que me los quede con la sonriente aprobación de mi querido Padre. Demostrando en los hechos que si para ganar por ejemplo los 100 metros planos con o sin obstáculos, había que correr más rápido que los demás simplemente lo hacia y así, en cualquier otro campo en que se me pusiera. Si era para saltar pues saltaba más alto que todos los demás y era, en consecuencia, sencillamente, el mejor; como también para meter goles en el foot-ball soccer o canastas en el básquet-ball; de tal manera, que así se sucedieron las cosas propias de la temprana juventud en un terreno llano y sin cortapisas, no minado, sin que yo me pudiera percatar y menos ufanar de la popularidad que adquiría evidentemente en un escenario público que a la postre, me significo ser reconocido extramuros vía el periódico no solo por el deporte en otras épocas posteriores y por los papás y las mamás de mis compañeros no solamente de mi salón y claro, vitoreado en las justas atléticas. Ademas de recibir los aplausos al conducir por las calles de la ciudad al contingente de la columna escolar, en los desfiles patrios, al frente de la banda de guerra como su sargento.
En tanto, por esos dias, cuando màs o menos tenìa como 14 años de edad, despuès de haberle explicado a mi Padre porque llegaba en èse momento corriendo agitado a la casa; tomo los guantes de box y me llevo, abrigados mis hombros por su brazo, ante el mismo Padre del grandulòn que invariablemente cuando pasaba por la acera de enfrente o la de su casa, amenazaba con pegarme y, habiendo desistido la contraparte, para pelear de esta manera formal, terminose el lio dàndonos la mano todos por indicaciòn de mi Padre quien como decìa: "Con el sombrero en la mano" nos diò en calidad de Padre una lecciòn màs en el interès de salvar de frente los conflictos de los hijos.
Nadie, sino hasta después cuando se es adulto, solemnemente las personas ponen o marcan sus distancias para proteger sus ignorancias cuando se creen o estiman con un conocimiento o posición que imaginan superior al de los demás o tienen más dotes, capacidades o dinero pero, no yo, con ése halo inocente de popularidad propio de la época que se me multiplico en la prepa, en las fiestas bailando rock y en la sociedad de la época en la etapa juvenil que es cuando realmente puede uno lucirse a plenitud por el simple hecho de ser joven, sin pretenderlo realmente. Y era tal mi lucimiento habitual que, ahora que lo recuerdo, hubo expresiones muchas, muchísimas, verdaderamente sorprendentes como la de aquel señor muy conocido que observaba con sus amigos mi figura en un sitio público y sin más, se acerco a mí y me dio un beso fuerte en la mejilla diciéndome: “¡Que hermoso eres!” o la de una jovencita del D.F. de visita por la Feria Nacional de San Marcos, llamada Gloria, que pasando junto a mi sin más, se prendió de mi cuello y me dio un beso prolongado en la boca de los que yo no sabia dar todavía; así éramos ésa juventud de entonces. Medios ingenuos pero no tarugos.
En tanto, por esos dias, cuando màs o menos tenìa como 14 años de edad, despuès de haberle explicado a mi Padre porque llegaba en èse momento corriendo agitado a la casa; tomo los guantes de box y me llevo, abrigados mis hombros por su brazo, ante el mismo Padre del grandulòn que invariablemente cuando pasaba por la acera de enfrente o la de su casa, amenazaba con pegarme y, habiendo desistido la contraparte, para pelear de esta manera formal, terminose el lio dàndonos la mano todos por indicaciòn de mi Padre quien como decìa: "Con el sombrero en la mano" nos diò en calidad de Padre una lecciòn màs en el interès de salvar de frente los conflictos de los hijos.
Nadie, sino hasta después cuando se es adulto, solemnemente las personas ponen o marcan sus distancias para proteger sus ignorancias cuando se creen o estiman con un conocimiento o posición que imaginan superior al de los demás o tienen más dotes, capacidades o dinero pero, no yo, con ése halo inocente de popularidad propio de la época que se me multiplico en la prepa, en las fiestas bailando rock y en la sociedad de la época en la etapa juvenil que es cuando realmente puede uno lucirse a plenitud por el simple hecho de ser joven, sin pretenderlo realmente. Y era tal mi lucimiento habitual que, ahora que lo recuerdo, hubo expresiones muchas, muchísimas, verdaderamente sorprendentes como la de aquel señor muy conocido que observaba con sus amigos mi figura en un sitio público y sin más, se acerco a mí y me dio un beso fuerte en la mejilla diciéndome: “¡Que hermoso eres!” o la de una jovencita del D.F. de visita por la Feria Nacional de San Marcos, llamada Gloria, que pasando junto a mi sin más, se prendió de mi cuello y me dio un beso prolongado en la boca de los que yo no sabia dar todavía; así éramos ésa juventud de entonces. Medios ingenuos pero no tarugos.
O ESTA OTRA, QUE ME PARESE SENCILLAMENTE GENIAL PORQUE, ESTANDO YO PARADO EN LA VALLA DEL PUBLICO A LA MITAD DEL TRAYECTO DE PALACIO DE GOBIERNO AL HISTORICO TEATRO MORELOS DONDE SERIA CORONADA LA REINA DE LA FERIA DE LA UVA ESE AÑO -Tal vez 1962-, EN MANGAS DE CAMISA VIENDO PASAR EL CORTEJO REAL, UNA EMBAJADORA -La ¡Preciosísima! Morucha Rodarte a quien solamente se le pudo dispensar tal cosa-, SE DIRIGIO A MI Y SACANDOME DE LA VALLA ME HIZO QUE LA ACOMPAÑARA COMO SU CHAMBELAN CON EL SACO QUE ME PRESTO GENTILMENTE EL FOTOGRAFO -¿Lozano?- QUE CUBRIA EL EVENTO JAJAJAJAJA !!!!!!!!!!!!! ¿NO ES ABSOLUTAMENTE GENIAL?
Bueno, pues asi se dieron las cosas y al fin me fui y salí de la universidad sabiéndome como siempre querido y apoyado irrestrictamente por mi Padres, reconocido socialmente y con muchas gratas experiencias en mi haber después de varios años no sin tropiezos, con muchos sinsabores y descalabros más, producto de mi falta de disciplina en el estudio, por mi inconformidad para ciertas cosas de los políticos que por inocente que fuera no podía tolerar y el divertimento de los años anteriores que a la postre paradójicamente me sirvieron más que el propio estudio escolar porque tuve que construir mis propios andamiajes y mis propios referentes para mi fortuna y la de todos los demas, por los resultados 33 años despues que, sin confusos por ello, seguro de mi, siempre me lance a conquistar el mundo tal vez nada más reclinado intuitivamente en la seguridad que me concedían todos esos antecedentes y vivencias extraordinarias que relato –parcamente- porque te forjan un modo de ser “triunfador” -según el sistema- inconscientemente sin advertir los terrenos minados cuando joven.
Tal era mi apariencia y lo que inspiraba que, cuando llegue a mi primer trabajo (Un Programa para desmontar 42 mil hectareas, sembrarlas con avioneta de zacate buffel, construir la infraestructura e introducir cientos de cabezas de ganado) lejos de mi tierra, como profesionista habiendo salido de la universidad, un compañero después de unos días, en confianza me comento: “Yo creí que eras un gigoló” jajaja en cambio, mi jefe directo, que era el Gerente Adjunto de la Institución con una gran experiencia de nivel nacional, me anuncio a boca jarro: “Te voy a hacer grande” y yo pensé, para mis adentros: “Seguramente querrá hacer conmigo lo que no pudo hacer él para si” como suele suceder con todos los padres respecto de sus hijos. El caso es que, efectivamente, todo el trabajo que se generaba en ésta y en aquella oficina y en otros departamentos o en el campo me lo mandaba resolver a mí y, así, me trajo a carrilla durante el poco lamentablemente tiempo que duro ahí. A los pocos dias, el Gerente que también era una persona reconocida y circunspecta por su edad, me distinguió con su confianza, me cuido de la misma manera e intención delegando, en mi novel persona, importantes tareas hasta que decidí ahuecar el ala en busca nuevos horizontes.
Después de algunos años 2 o 3, yo muy joven aún, tuve que aprender, desencantado, que lo que enfrentaba de la politica no empataba con los valores que habia aprendido en mi casa ni con los que habia yo ya construido de mi peculio en el orden social (1), que no a todo mundo les gusta una persona así y que, también hay envidias gratuitas por complejos de vida y de mala leche que pueden avasallar a un joven modesto, ajeno a sus influencias e indefenso con ese perfil.
Sin embargo, hay quienes nos pudimos salvar de la Ley de Herodes gracias a los VALORES que, como los que relato, practicados a contracorriente hasta el dia de hoy que pude preservar y atesorar felizmente para que rindan sus frutos en la dorada edad que empieza justo mañana 1º de enero del 2,011.
Virgilio Rodríguez Castro.
1. Era mas fácil empezar a construir mis propias ideas que seguir en el juego tramposo donde todo mundo incentiva las mentiras.
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