EL INDIVIDUO 500 AÑOS DESPUES.
Es cuando se significa como un desprendimiento interno y externo de las formas comunitarias de la Edad Media
Por Virgilio Rodriguez Castro.
Marzo 1° de 2011.
"La valía de cada persona
para sí misma y, en consecuencia para los demás
viene dada por el grado de perfeccionamiento de su individualidad".
Mill.
ME CITO: Imperdonablemente, hemos perdido de vista a un personaje por demás distinguido del performance global hasta ahora confundido entre las multitudes, yo no se por que razón siendo que hasta chistera luce, porque es a mi juicio el que viene a determinar de facto en el tercer milenio muchas más importantes cosas de las que ya se han escrito, dicho y hecho de él a través de los siglos, desde por lo menos el renacimiento italiano, que es cuando se significa como un desprendimiento interno y externo de las formas comunitarias de la Edad Media, hasta nuestros días. De él se han dicho una cantidad enorme de cosas incluso se le han establecido Organizaciones de Derechos Humanos (¿?) y lo que primordialmente las Constituciones prevén para él (¿?) en el Estado de Derecho (¿?); pero, en la práctica social no operamos en función a ello. Desde el punto de vista de la economía, por ejemplo, nos dice Roger Clites, en The Freeman: No es una experiencia de grupo vivimos, producimos y consumimos como individuos. Los macroanalistas -economistas, estadísticos y políticos- insisten en considerarnos en términos de grupos o promedios. Llegan a conclusiones o idean políticas basadas en estadísticas que tal vez no tengan nada que ver con ningún individuo... o ¿Saben ustedes de alguna familia que tenga 3.2 hijos? Con demasiada frecuencia, quienes desconocen la naturaleza de la macroeconomía se ven impulsados a tomar decisiones que afectan adversamente a millones de personas. Esta manera de formular las políticas sociales nos hace pensar en la historia aquella del condenado que para torturarlo y hablara, le metieron un pie en un balde de agua hirviendo y el otro en un balde de agua helada; de tal manera que, para los profesionales de las políticas sociales, el infeliz torturado tendría una agradable temperatura de 37º C.
La sociedad, damas y caballeros, hasta el día de hoy, nunca ha sido organizada para funcionar con individuos. Con individuos sin herencias o fortunas bien o mal habidas o rancios o nuevos apellidos que ridículamente les untan prestigio (¿?); o sea, en función del ente como tal, ajeno o limpio de títulos nobiliarios, genealógicos o de heredades sin adherencias o adiposidades fatuas, como debiera desplazarse con entera libertad en la vida cotidiana sin cargas de postizos engorrosos. Es decir, como una molécula independiente que se mueve en la naturaleza obedeciendo al todo. Y, lo lastimamos refiriéndonos a él despectivamente como estadística sin ver lo qué esta sucediendo en éste microcosmos individual y desconociendo por extensión que, con él, se esta inaugurando de hecho el siglo XXI encabezado por las mujeres como ya hemos dicho. Porque en este tenor de ideas, no solo cada cual tiene como individuo su propia Prensa: Periódicos en economía, política, deportes, etcétera, según su interés; Revistas de tenis, de buceo, de música, de cine, etc.; sino todos tienen su propio Radio: Frecuencias culturales, noticiosas, musicales de ranchera, de romántica, de clásica, de rock, etcétera y todos tienen también su propia Televisión: canales de entretenimiento, de cocina, de deportes, para niños, etcétera; y tienen además su propio Reloj: según estilo, marca, color, servicios, etcétera y su propia facha como se quiera ver cada quien porque ahora, las prendas de vestir son elegidas de acuerdo a como cada cual quiera verse; así como con otras, que le acomodan al individuo según su propia decisión no por la moda... que, por cierto, nunca nacen en los talleres de los modistos sino más bien en la calle… es decir, que la creatividad, por tanto, esta en la calle… y que no por triviales son menos importantes; desde los dijes, los gorros, el look capilar, los tatuajes, los jeans, las camisetas, la vestimenta en general; el equipamiento: los radios, las grabadoras, las TV´s, CD´s, USB´s, MP3, IPOD, los VIDEO-GAMES, los celulares, la computadoras, etcétera; las preferencias sexuales, las deportivas, las culturales: el teatro, la música, la pintura, etcétera; los gustos en el comer y todos aquellos aspectos que devienen en la personalidad de cada quien como individuos son nuestra tesis.
De tal manera, que estos elementos de dominancia adquirida, íntimamente asociados a la identificación fenotípica de la personalidad lo representan por ejemplo entre otros muchos increíbles chunches, fetiches, artículos, artefactos, vestimentas y objetos de posesión: los Relojes. Que, como bien señala Stephen Urquhart, Presidente de la marca de relojes Omega: El reloj es también un objeto futurista que simboliza nuestros sueños. La gente expresa lo que siente a través de los relojes que porta. Al adquirir un reloj la gente busca comunicar un concepto, algo que defina el estilo de vida que más le place e inclusive su estado de ánimo. O sean los relojes para cada quien, por ejemplo, que a diferencia de lo que sucedía con la industria relojera hace 50 años que más que por sus estilos y variedad en la producción lo prioritario era, como sigue siendo: dar el tiempo con precisión, nunca se diseñaron con la intención de identificar al dueño por su G Shock de Cassio o un Tissot Touch en la muñeca. Modelos aquellos, que casi obligadamente tenían que usarse por estrato y clase social más que por cada individuo. Lo mismo que sucedía con los impersonales y burdos zapatos fabricados en serie y en cantidades impresionantes como las botas para trabajadores, calzado bostoniano para los ricos comerciantes de la ciudad, tenis Converse para los deportistas y guaraches para los campesinos, acuérdese usted. Además, por otra parte, la gran diversidad de carreras de nivel técnico medio superior y las universitarias que se han multiplicado cubriendo las expectativas vocacionales de cada quien en lo personal sin mencionar los postgrados y grados que hace diez lustros no existían como: prematernal, maternal, prescolar, escolar, etcétera. Hoy existe una amplísima gama de elementos, prendas, sitios, oportunidades y disciplinas dentro de las cuales cada quien como individuo puede elegir según le convenga o incursionar en ellas según le plazca. Ya no es comparativamente como en antaño, hace más de 100 años en tiempos de Don Porfirio aquí en México, cuando entre los habitantes con respecto de los atuendos había predominantemente los calzones de manta de los nativos, los uniformes de los militares, las sotanas de los sacerdotes católicos, los trajes de vestir y finos sombreros de fieltro para la gente bien (¿?) prendas que, correspondían respectivamente al paisaje urbano y rural de los habitantes de una sociedad de economía primaria en México como en otras partes del mundo de hace un siglo que hablaban de lo único que se podía ser. Donde, los individuos, actuaban perdidos, hacinados, etiquetados en grandes grupos masificados. O sean, las grandes masas informes de pelados en pantalón de pechera, calzón blanco y de guarache, de pelones en uniformes del ejército y de catrines de sombrero, pipa y guante más las polainas. -TODO REFERIDO POR OTRA PARTE AL GÉNERO MASCULINO-. A diferencia de hoy en día, donde los individuos sean hombres o mujeres lucen su espectacular automóvil personalizado, de tal color y marca, etcétera; su propia casa y ropa a su entero gusto para cada día de la semana e incluso a escoger, leche enriquecida, entera, semidescremada, descremada, deslactosada y de sabores: fresa, chocolate y vainilla, etc., como para otros muchos más productos del mercado incluidos los más baratos para los marginados; porque, por sobre todas las cosas, se tiene hoy la conciencia de la individualidad de la que hoy las mujeres de cualquier nacionalidad y estrato social nos han estado dado una pequeña muestra o sea, de la energía potencial liberada que estuvo por centurias impedida política, religiosa, cultural y económicamente; que se desarrollo y transporto desde la época de la sin razón histórica pasando por la de la racionalidad natural hasta llegar el día de hoy a la ERA DEL CONOCIMIENTO.
De tal manera, que estos elementos de dominancia adquirida, íntimamente asociados a la identificación fenotípica de la personalidad lo representan por ejemplo entre otros muchos increíbles chunches, fetiches, artículos, artefactos, vestimentas y objetos de posesión: los Relojes. Que, como bien señala Stephen Urquhart, Presidente de la marca de relojes Omega: El reloj es también un objeto futurista que simboliza nuestros sueños. La gente expresa lo que siente a través de los relojes que porta. Al adquirir un reloj la gente busca comunicar un concepto, algo que defina el estilo de vida que más le place e inclusive su estado de ánimo. O sean los relojes para cada quien, por ejemplo, que a diferencia de lo que sucedía con la industria relojera hace 50 años que más que por sus estilos y variedad en la producción lo prioritario era, como sigue siendo: dar el tiempo con precisión, nunca se diseñaron con la intención de identificar al dueño por su G Shock de Cassio o un Tissot Touch en la muñeca. Modelos aquellos, que casi obligadamente tenían que usarse por estrato y clase social más que por cada individuo. Lo mismo que sucedía con los impersonales y burdos zapatos fabricados en serie y en cantidades impresionantes como las botas para trabajadores, calzado bostoniano para los ricos comerciantes de la ciudad, tenis Converse para los deportistas y guaraches para los campesinos, acuérdese usted. Además, por otra parte, la gran diversidad de carreras de nivel técnico medio superior y las universitarias que se han multiplicado cubriendo las expectativas vocacionales de cada quien en lo personal sin mencionar los postgrados y grados que hace diez lustros no existían como: prematernal, maternal, prescolar, escolar, etcétera. Hoy existe una amplísima gama de elementos, prendas, sitios, oportunidades y disciplinas dentro de las cuales cada quien como individuo puede elegir según le convenga o incursionar en ellas según le plazca. Ya no es comparativamente como en antaño, hace más de 100 años en tiempos de Don Porfirio aquí en México, cuando entre los habitantes con respecto de los atuendos había predominantemente los calzones de manta de los nativos, los uniformes de los militares, las sotanas de los sacerdotes católicos, los trajes de vestir y finos sombreros de fieltro para la gente bien (¿?) prendas que, correspondían respectivamente al paisaje urbano y rural de los habitantes de una sociedad de economía primaria en México como en otras partes del mundo de hace un siglo que hablaban de lo único que se podía ser. Donde, los individuos, actuaban perdidos, hacinados, etiquetados en grandes grupos masificados. O sean, las grandes masas informes de pelados en pantalón de pechera, calzón blanco y de guarache, de pelones en uniformes del ejército y de catrines de sombrero, pipa y guante más las polainas. -TODO REFERIDO POR OTRA PARTE AL GÉNERO MASCULINO-. A diferencia de hoy en día, donde los individuos sean hombres o mujeres lucen su espectacular automóvil personalizado, de tal color y marca, etcétera; su propia casa y ropa a su entero gusto para cada día de la semana e incluso a escoger, leche enriquecida, entera, semidescremada, descremada, deslactosada y de sabores: fresa, chocolate y vainilla, etc., como para otros muchos más productos del mercado incluidos los más baratos para los marginados; porque, por sobre todas las cosas, se tiene hoy la conciencia de la individualidad de la que hoy las mujeres de cualquier nacionalidad y estrato social nos han estado dado una pequeña muestra o sea, de la energía potencial liberada que estuvo por centurias impedida política, religiosa, cultural y económicamente; que se desarrollo y transporto desde la época de la sin razón histórica pasando por la de la racionalidad natural hasta llegar el día de hoy a la ERA DEL CONOCIMIENTO.
Por tanto, el Estado Moderno, el Estado del Siglo XXI, el Estado no de Derecho sino el Estado Rector o sea el Estado Rector del Conocimiento debe asumir otra visión y contar con otra estructura, infraestructura y superestructura para la atención de nuestros individuos del siglo XXI, desde su nacimiento hasta su máxima formación académica y desarrollo personal donde, lo que se aplique, no sea la interpretación de la Ley a juicio de cada quien sino que sea el CONOCIMIENTO el que se esgrima como síntesis de la razón científica universal. Es decir, que, el software que la propia evolución social se ha encargado de diseñar por conducto de la ciencia, con importantes acuerdos educativo-conceptuales, debe ser inscrito hoy escolarmente con toda confianza en el DISCO DURO 1 del individuo del tercer milenio; solo hay que observarlo, estudiarlo y actuar en consecuencia. En el siglo XVIII, el individualismo a cuya materialización se aspiraba, tenia como fundamento la igualdad natural de los individuos, la representación de que todas aquellas ataduras eran desigualdades artificialmente creadas; y el que, cuando se eliminasen éstas con su arbitrariedad histórica, su injusticia, su opresión, entraría en escena el hombre perfecto; y porque era precisamente perfecto, perfecto en moralidad, belleza, felicidad, no podía mostrar, de este modo, ninguna diferencia. Que extraordinario ¿verdad? es un verdadero poema. Pero bueno, pasando a otros hechos menos poéticos pero igualmente contundentes, tres siglos después en nuestro afán de nutrir nuestra tesis, hablando de la individualidad en la sociedad, debemos observar y escuchar con especial atención lo que ha sucedido en el viejo continente con relación a los pueblos checos, eslovacos, bosnios, serbios, macedonios y las nuevas repúblicas que integraron en el pasado la URSS que, en su anhelo y búsqueda de la individualidad y de su yo, de su identidad, de sus orígenes, de su territorio, de sus propias costumbres y folklore han logrado pintar de manera esplendente con nuevos colores el mapa de la vieja Europa.
Y, por otra parte, el hecho aquí en el México contemporáneo, de que en las elecciones de los candidatos a puestos de elección popular además de estar siendo votados por individuos -no por masas corporativas como en el antiguo régimen del siglo pasado- están siendo elegidos por su perfil personal o individual -salvo excepciones bien tiprificadas que siguen manejándose de manera arcaica- ya no seleccionados ni por los colores de sus partidos -no podemos hablar de ideologías en ningún caso porque no las hay; no las puede haber cuando venimos hablando del CONOCIMIENTO como síntesis de la razón cientifica-. Y, aunque esto, puede ser coyuntural, es parte del fenómeno global. No podemos saber si en el futuro las próximas elecciones se mantengan con estos mismos criterios y se resuelvan de la misma manera por lo menos en occidente. Aunque, yo creo que sí, en tanto nos percatemos precisamente de su significado pleno. La idea misma de la globalidad tiene un gran sentido de individualidad y por ende de libertad, cosmogónicamente hablando. Muchas de las ideas que en el pasado inmediato fueron utópicas, hoy las vivimos con la mayor naturalidad...
En la sociedad Danesa por ejemplo, considerada como una de la más avanzadas en planificacion y actividades medio ambientales a nivel internacional que es ademas lider en control de la contaminación y el primer pais industrializado que tuvo un ministro de Medio Ambiente, no se si se guarden a la fecha las mismas tendencias en cuanto al número de personas por casa habitacion pero, hace algunos 2 0 3 lustros el 60% de las habitaciones totales del pais estubieron ocupadas por una sola persona.
En la sociedad Danesa por ejemplo, considerada como una de la más avanzadas en planificacion y actividades medio ambientales a nivel internacional que es ademas lider en control de la contaminación y el primer pais industrializado que tuvo un ministro de Medio Ambiente, no se si se guarden a la fecha las mismas tendencias en cuanto al número de personas por casa habitacion pero, hace algunos 2 0 3 lustros el 60% de las habitaciones totales del pais estubieron ocupadas por una sola persona.
De ahí pues la importancia del individuo en este momento y convenga celebrar cada año en los otoños las cibernesias 2 porque, es como si se terminara de graduar en la universidad -no con honores por cierto- después de haber cursado a lo largo de 500 años las asignaturas que le facultan para ingresar de panzazo al Tercer Milenio y, por lo menos, consciente -eso espero- de esta enorme responsabilidad entre otras cosas muchas más para precisar puntualmente los umbrales del CAMBIO. Por supuesto, terminar de barrer y desechar los añicos de paradigmas que del pasado pudieran quedar. Terminar por resquebrajar las falsas expectativas fundamentalmente aquellas siempre a la zaga del ditirambo político sin sustento o desinformado y, dar paso, a los nuevos paradigmas o valores por precisar con fecha de caducidad de no se cuanto. Eso nunca se podrá saber. La evolución del hombre en estos terrenos no se puede prever por eso es tan importante no perder de vista al movimiento más que privilegiar al tiempo y que nombre ponerle al niño como fue que se hizo con el Renacimiento, la Modernidad pero, particularmente con la Post-modernidad.
Cuando Einstein hizo su aportación al conocimiento (E=mc2) en el año de 1905, no inválido la Teoría (macro) Newtoniana sino que la enriqueció a nivel micro; que es, socialmente, lo que observamos, estudiamos y tratamos hoy. Los cambios no se producen por fechas específicas y mucho menos por los nombres que nosotros les quisiéramos imponer. A lo que debemos estar atentos es al movimiento. No podemos distraernos ni desestimar al movimiento, no podemos ni debemos perder de vista el rumbo del movimiento. ¡Vaya! No podemos ni parpadear. Especialmente en estos agitados transes cuando las cosas se suceden vertiginosamente una tras otra sin tiempo para confrontarlos y/o ponderarlos. Sin embargo, tenemos 500 años viendo crecer como la mala hierba a “nuestro niño” –que ya no lo es- y no acordamos nada de si puede dejar de usar el pañal ya… porque, ahora, tenemos miedo -los miedos otra vez- de lo que nos pueda sermonear nuestro individuo del siglo veintiuno, al abordarlo explícitamente sobre este particular…
Porque, lo que se ve, no es más que la punta del iceberg y no se sorprenda la clase gobernante, sean agazapados, tras bambalinas o de la filiación que sean, ni quieran interpretar a la ligera y taimadamente nada más, que la sociedad de hoy sea más crítica y demandante, porque lo que quiere decir clara, plana y llanamente y sin circunloquios es que la “clase gobernante” ha sido rebasada rotundamente con años luz de distancia por los ciudadanos de la calle, por las personas como usted y yo, por los INDIVIDUOS o KYBERNETES 3 del siglo veintiuno sin heredades fatuas que reclaman los sitiales usurpados.
1. Despues de resetarlo.
2. Celebraciones en honor a los kybernetes (TIMONELES) por haber salvado a Teseo.
3. Kybernete es todo aquel individuo que ha renunciado a los concéptos precientíficos del pasado para incorporarse al CONOCIMIENTO del siglo XXI.
1. Despues de resetarlo.
2. Celebraciones en honor a los kybernetes (TIMONELES) por haber salvado a Teseo.
3. Kybernete es todo aquel individuo que ha renunciado a los concéptos precientíficos del pasado para incorporarse al CONOCIMIENTO del siglo XXI.
“Tengo un punto de apoyo y moveré el mundo”
SI REPRODUCE ESTE DOCUMENTO O LO COMENTA CITE LA FUENTE
SI REPRODUCE ESTE DOCUMENTO O LO COMENTA CITE LA FUENTE
Fuente: Fragmento del Libro “NON NOVA SED NOVE” (Sin publicarse).
Autor. Virgilio Rodríguez Castro.
Año. 2005.
No hay comentarios:
Publicar un comentario